Copyright © 2015 cruzadasmatrimoniales.org   |   Todos los derechos reservados
Tel: (33) 19.33.43.17
Reflexiones
Reflexiones
MEJORANDO EL MATRIMONIO
MEJORANDO EL MATRIMONIO

10 mandamientos de la comunicación.

Ver más.
Adicciones
Te has preguntado ¿Por qué no eres feliz?, ¿Por qué a veces te sientes solo?, ¿Por qué cuando alguien te abraza se te eriza la piel?, ¿Por qué no te gusta que la gente llore?, ¿Por qué cada vez golpeas más y más fuerte a tus hijos, ¿Por qué no te gusta que te digan como hacer las cosas?, ¿Por qué nunca terminas las cosas que empiezas?, ¡Por qué no eres libre!…
Responde a esto sinceramente:
¿Tienes problemas con tu manera de beber o de drogarte?
¿Lloras muchas veces sin razón?
¿Eres celoso, inseguro o agresivo?
¿Eres realmente feliz?
No estas solo, somos muchos los que te entendemos, somos muchos los que podemos luchar contigo.
Estamos aquí, porque no hay ningún lugar donde podamos ocultarnos de nosotros mismos, porque ha llegado el momento de afrontar nuestros miedos, de quitarnos las máscaras y buscar una solución a nuestro problema, no desperdicies la oportunidad de cambiar, y si no tomas o te drogas, piensa que estas emociones negativas te pueden llevar a ello, piensa también que hay muchas formas de evadir nuestra realidad ¿Cuál es la tuya?

Alcoholismo
El alcoholismo ha sido considerado como una enfermedad incurable, progresiva y mortal por la Asociación de Médicos de los EE.UU. (American Medical Association); igualmente la Organización Mundial de la Salud, lo determina como una enfermedad y lo precisa como “...toda forma de embriaguez que excede el consumo alimenticio tradicional y corriente o que (...) sobrepasa los linderos de costumbres sociales...” Enfermedad que afecta no sólo al adicto sino también la vida de todo aquel que se encuentre a su alrededor.  Existen muchas definiciones acerca del alcoholismo, escogeremos la de un experto en el tema, el Dr. David L. Ohlms, quien define: “El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva e incurable, caracterizada por la pérdida del control sobre el alcohol.” Se podría describir como una compulsión física unida a una obsesión mental; es decir, un deseo de consumir alcohol más allá de nuestra capacidad para controlarlo, desafiando todas las reglas del sentido común. Aceptamos la idea de que, hasta el punto en que nos interesa, el alcoholismo es una enfermedad progresiva y que no se puede “curar”, pero al igual que muchas otras enfermedades, se puede detener. No es una vergüenza padecer esta enfermedad, siempre que se enfrente con honestidad el problema y se intente hacer algo al respecto. El alcohólico pierde el control de la bebida originando reacciones y comportamientos negativos, por lo que se le considera un enfermo que pone en riesgo su salud física y mental así como su relación familiar y social. Muchos alcohólicos que son incapaces de dejar de beber piensan que son moralmente débiles o que quizá tienen un desequilibrio mental. Cuando el alcoholismo se ha presentado no existe perversidad moral acerca de estar enfermo. En esta etapa, la libre voluntad no se encuentra presente, el que sufre ha perdido ante el alcohol el poder de decidir, lo importante es enfrentar los hechos de la propia enfermedad y aprovechar la ayuda que está disponible con el firme deseo de recuperarse. El criterio de Alcohólicos Anónimos es que los alcohólicos son personas enfermas que pueden recuperarse si siguen un sencillo programa que ha demostrado tener éxito para más de dos millones de hombres y mujeres. La experiencia demuestra que el programa de Alcohólicos Anónimos funcionará para todos los alcohólicos que son sinceros en sus esfuerzos por dejar de beber y que, por lo general, no funcionará para aquellos que no tienen la certeza absoluta de que quieran hacerlo.

Drogadicción
La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el   sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son diversos, dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura o la muerte.  La dependencia producida por las drogas puede ser de dos tipos: - Dependencia física: El organismo se vuelve necesitado de las drogas, tal es así que cuando se interrumpe el consumo sobrevienen fuertes trastornos fisiológicos, lo que se conoce como síndrome de abstinencia. - Dependencia psíquica: Es el estado de euforia que se siente cuando se consume droga, y que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar u obtener placer. El individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga, y experimenta un desplome emocional cuando no la consigue. Algunas drogas producen tolerancia, que lleva al drogadicto a consumir mayor cantidad de droga cada vez, puesto que el organismo se adapta al consumo y necesita una mayor cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto. La dependencia, psíquica o física, producida por las drogas puede llegar a ser muy fuerte, esclavizando la voluntad y desplazando otras necesidades básicas, como comer o dormir. La necesidad de droga es más fuerte. La persona pierde todo concepto de moralidad y hace cosas que, de no estar bajo el influjo de la droga, no haría, como mentir, robar, prostituirse e incluso matar. La droga se convierte en el centro de la vida del drogadicto, llegando a afectarla en todos los aspectos: en el trabajo, en las relaciones familiares e interpersonales, en los estudios, etc.

  Neurosis     La neurosis se define como un trastorno psíquico o alteración mental que no tiene su origen en una alteración orgánica y que se manifiestan principalmente en miedo u obsesiones relacionadas con factores conflictivos personales o ambientales que llegan a dominar a la persona enferma y le provocan mucha ansiedad y sufrimiento.  Este padecimiento mental afecta a un alto índice de personas y según la Organización Mundial de la Salud se considera la enfermedad número uno entre las enfermedades mentales y emocionales.  Las personas con neurosis, se caracterizan por mantener el juicio de la realidad y su lucidez y están conscientes de su enfermedad, ya que pueden reconocen sus síntomas, entre los que destacan la angustia y el miedo como las más importantes.  Se desarrolla en personas predispuestas, hipersensibles y exageradamente emotivas y con gran sentido de culpabilidad, en las que la ansiedad adquiere dimensiones considerables que les impide controlar las tensiones fuertes y en ocasiones hasta las normales que se presentan en la vida diaria, llegando a dominar estos impulsos sus pensamientos y comportamiento y originando una fuerte alteración psicoemocional.  En estas personas su forma de ser y su carácter influyen mucho en el problema y la emotividad exagerada y la personalidad neurótica pueden desarrollarse a través de la educación familiar recibida o aprendida durante la infancia.

Codependencia
Codependencia: se define como "una serie de conductas compulsivas, mal adaptativas, que aprenden los miembros de una familia para sobrevivir dentro de una familia en la cual se experimenta gran dolor emocional y estrés, conductas que pasan de una generación a otra ya sea que esté presente el alcoholismo o no"
Las conductas de la persona codependiente, son conductas autodestructivas aprendidas, que resultan en una incapacidad para iniciar relaciones amorosas estables o participar en ellas. Personas que permiten que la conducta destructiva de otros los afecte, dando como resultado una necesidad obsesiva por controlar la conducta de otras personas.
La codependencia así, se puede entender como una conducta emocional, psicológica y conductual que se desarrolla como resultado de una exposición prolongada del individuo a, y a la práctica de una serie de reglas y mandatos opresivos, tales como "no sientas nada, no hables acerca de los sentimientos; no pienses, no te identifiques con, ni hables de soluciones ni problemas; no seas quien eres, sé buena, correcta, fuerte y perfecta; no seas egoísta, cuida de los demás; no confíes en los demás ni en ti misma; no seas vulnerable; no crezcas, no cambies, etc." Reglas que son un constante ataque a la identidad y a la autoestima.

Dios les Bendiga.